Abres una LLC porque todos la abren. Mueves el dinero a una fintech. Exploras una segunda residencia porque un amigo la tiene. Un día compras una propiedad en preventa.
Cada agente te vendió su pieza, cobró su comisión y se fue. Terminas con una empresa, una cuenta y un departamento que no se hablan entre sí.
El patrimonio se acumula.
La libertad se diseña.
No empieza con un trámite. Empieza con una medición — y termina con un documento que puedes leer, seguir y mostrarle a cualquier asesor.
Dónde vive tu capital, qué exposición tienes abierta, en qué banda patrimonial estás y qué acceso te corresponde y hoy no tienes.
La arquitectura completa antes de comprar la primera pieza: qué residencia, qué estructura, qué banca, en qué orden y por qué ese orden.
Lo que requiere licencia lo ejecutan partners regulados, que facturan directo y cuyos honorarios se divulgan antes de cualquier cierre. Es como opera cualquier family office: coordina especialistas en vez de tenerlos dentro.
Tu vida cambia y las reglas también. La arquitectura se revisa periódicamente para que siga siendo coherente — que es justo lo que ningún vendedor de piezas hace después de cobrar.
No. Es diagnóstico, educación y arquitectura. Te explicamos qué existe y qué se necesita para acceder — no qué instrumento comprar. Cuando tu caso exige una opinión fiscal formal, la firma un fiscalista colegiado en la jurisdicción que corresponda, y su honorario se divulga.
Tu contador es excelente en su dominio, que es la contabilidad de un país. Lo que nadie está mirando es cómo se hablan entre sí todas las piezas: tratados, intercambio automático de información, sustancia, obligaciones informativas y titularidad. Esa capa de integración es la que no cubre ningún asesor individual — y cuando le pasamos el plan ordenado, tu contador respira.
Depende de qué quieras. Si buscas bajar tu tasa de impuestos: sí, y no hay vuelta — no existe forma legal de pagar la tasa de otro país siendo residente fiscal del tuyo. Pero si lo que quieres es que tu patrimonio deje de vivir en un solo país, una sola moneda y un banco que no te ve, eso se hace desde donde estás, es completamente legal y declarable, y es la mayor parte de lo que hacemos.
No, y es deliberado. KUXTA diagnostica, diseña y especifica. La constitución de entidades, la opinión fiscal y el trámite migratorio los ejecutan partners regulados. No somos agentes de ninguna zona franca ni de ninguna jurisdicción, así que cuando te decimos cuál te corresponde, nuestro ingreso no cambia según la respuesta.
Es el caso más común, y casi nunca hay que demoler. Lo habitual es que la estructura exista pero apunte a un lado distinto que la residencia — se recalibra. Lo que sí conviene saber es qué obligaciones quedaron abiertas sin que nadie te lo dijera, porque esas sí acumulan con cada ejercicio que pasa.